La limpieza y el cuidado de nuestros genitales es un punto clave para poder tener una buena salud sexual y por consiguiente unas relaciones sexuales satisfactorias. Hemos de tener en cuenta que si no se tiene una buena higiene íntima, esto puede conllevar irritaciones de la zona o complicaciones, como por ejemplo, infecciones. Por esta razón, hoy os traemos una breve guía sobre cómo tener una buena higiene íntima y mantener una buena salud sexual. 

En general, en lo que se refiere tanto a las personas con pene como a las personas con vulva, es importante seguir los siguientes pasos: 

Para la limpieza diaria debes tener en cuenta lo siguiente: 

  • En el caso del pene, lava la zona genital y anal diariamente con agua tibia y un limpiador suave acorde a tu pH para evitar la acumulación de sudor, bacterias y células muertas de la piel que pueden causar infecciones o mal olor. También es importante que te fijes en todos los pliegues y zonas del pene y el escroto, por ejemplo, retirar suavemente el prepucio para limpiar alrededor del glande, ya que en esa zona se puede acumular restos de secreciones que pueden causar irritación y crear esmegma.
  • Dentro de la vulva utiliza únicamente agua y evita los jabones y los geles de ducha, ya que pueden alterar el pH natural de la zona y provocar sequedad o irritaciones. Recuerda que tu vagina tiene una flora vaginal específica y esta se limpia sola, por lo que debes evitar los lavados vaginales. Estos pueden alterar el pH y desequilibrar el balance de bacterias sanas, haciendo que sea más fácil que se desarrolle una infección. Al igual que en el pene, es importante que limpies todos los pliegues, y que retires ligeramente el capuchón del clítoris para limpiar bien alrededor del glande.  

Ropa interior adecuada: usa ropa interior de algodón o de materiales transpirables para permitir una adecuada circulación de aire y evitar la acumulación de humedad. El algodón permite que la piel respire y reduce el riesgo de infecciones e irritaciones. Cambia tu ropa interior diariamente y después de hacer ejercicio. 

SalvaSlips o protectores: si utilizas protectores en la ropa interior, asegúrate de cambiarlos regularmente para mantener la zona limpia y seca. La utilización diaria de protectores o salvaslips puede dificultar la transpiración de la zona y favorecer la acumulación de humedad.  Durante la menstruación, cambia las compresas o tampones regularmente, idealmente cada 4-6 horas, para evitar el crecimiento bacteriano. 

Relaciones sexuales: es importante orinar después de tener relaciones sexuales para ayudar a prevenir infecciones urinarias y lávarte suavemente la zona genital con agua.

Evitar productos irritantes: evita el uso de talcos, desodorantes, toallitas perfumadas y otros productos perfumados en la zona genital, ya que pueden causar irritación. En el caso de las personas con vulva es importante no utilizar ningún producto que pueda alterar tu flora vaginal. 

Secado adecuado: después de lavarte, bañarte u orinar, asegúrate de secar bien la zona íntima con una toalla limpia o papel higiénico. Recuerda que en el caso de la vulva es crucial la dirección correcta al limpiarse; siempre límpiate de adelante hacia atrás para evitar la transferencia de bacterias del ano a la vagina y la uretra. Por otro lado, en el caso del pene, es importante que desplaces en prepucio suavemente y seques la zona del glande. 

Verano, playa o piscina: en el caso de las personas con vulva, es importante que no dejes el bañador mojado mucho tiempo, ya que la acumulación de humedad puede afectar a tu flora y alterar el PH vaginal.

Consultas médicas regulares: realiza visitas regulares a las personas especialistas en cada caso de atención primaria (ginecología  y urología) para chequeos y ante cualquier síntoma inusual, como bultos, erupciones, picazón o dolor en la zona genital.

Si tienes cualquier duda no dudes en contactarnos, Sexconsulta te puede informar sobre cómo tener una buena higiene íntima!

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